VILLARRUEL DEFENDIO LA INDUSTRIA Y PIDIO PROTEGER EL EMPLEO Y LAS PYMES

(3 de octubre) En el marco de un nuevo capítulo que evidencia sus diferencias programáticas con la conducción económica del Poder Ejecutivo, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, volvió a tomar distancia del modelo libertario impulsado por Javier Milei.

Desde España, durante su intervención en el XII Foro Parlamentario Iberoamericano en Madrid, la titular del Senado expuso una encendida defensa de la industria nacional, de las pequeñas y medianas empresas y de la regulación estatal para resguardar los puestos de trabajo.

Frente a legisladores y representantes de la región, Villarruel advirtió sobre el impacto del desarrollo tecnológico desregulado en el mercado laboral. En ese marco, planteó que en la Argentina y en el resto de Latinoamérica existen “severas fragilidades estructurales en el mercado de trabajo, que la tecnología, si es dejada a la sola inercia de la oferta y la demanda, amenaza con profundizar”.

La mirada expresada por la vicepresidenta sintoniza con las advertencias que el movimiento obrero organizado viene realizando respecto a la desprotección en las nuevas dinámicas laborales. Villarruel puso la lupa sobre el crecimiento de la informalidad y la pérdida de puestos de trabajo industriales y del empleo formalizado, fenómeno que empujó a millones de personas “hacia la economía de plataformas”.

Sobre ese punto, la titular de la Cámara de Senadores, desarmó el discurso del cuentapropismo desregulado que pregona el Poder Ejecutivo al remarcar que en esos esquemas los trabajadores “operan bajo la ilusión de la autonomía”, cuando en la práctica “están sometidos a una vigilancia algorítmica estricta que confisca su tiempo, precariza sus ingresos y los despoja de estabilidad, vacaciones y cobertura social básica”.

En abierta contradicción con la premisa oficial de retiro del Estado y libre competencia sin intervención regulatoria, la vicepresidenta instó a los parlamentos y a los gobiernos iberoamericanos a ejecutar medidas activas para proteger el entramado productivo.

“Al mismo tiempo, si nuestros Estados y nuestros Parlamentos aquí reunidos no intervenimos con programas públicos audaces de apoyo y formación para la pequeña y mediana empresa, el verdadero motor de nuestro empleo, la reconversión tecnológica profundizará la inequidad en la distribución del dividendo digital”, sostuvo Villarruel.

En su mensaje, fundamentó que la inacción estatal no genera equilibrio, sino mayor concentración del ingreso. De no mediar políticas públicas que promuevan la reconversión y el sostenimiento del sector pyme, el proceso “va a concentrar los beneficios en una elite productiva de corporaciones globales y unicornios sin beneficiar al conjunto de nuestros compatriotas”.

Finalmente, Villarruel concluyó con una advertencia sobre las consecuencias sociales de abandonar la protección del trabajo: “El riesgo es inminente que la masa trabajadora de nuestra región quede obsoleta y de forma acelerada empuje a los jóvenes y a las clases populares a una nueva marginalidad digital y social”, finalizó.

 

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